miércoles, junio 10, 2009

Prueba 3

El último PGLA

La edición correspondiente a 1989, y que hacía la número dieciocho desde su creación, sería la última del Programa de Graduados Latino Americanos. A pesar del éxito que como programa de posgrado había mantenido a través del tiempo, desde cuatro años antes pendía sobre él la posibilidad de que la Fundación Aktion Adveniat, la entidad alemana que la financiaba, retirara la ayuda económica que venía prestando desde los inicios. Algunos indicios del progresivo desencuentro podían hallarse en ciertos episodios ocurridos en años anteriores, que tenían como común denominador la petición de nuevos requerimientos, que hasta entonces no habían sido hecho explícitos, y algunas reticencias mostradas hacia el planteamiento y las finalidades del Programa.

Ya desde 1979 el director de la Fundación, monseñor Emil Stehle, había expresado a los directivos del PGLA que desde algunos sectores de la Conferencia Episcopal Latino Americana (CELAM) se veía con recelo el desarrollo del programa porque no había sido obra de los obispos latinoamericanos; de ahí algunas quejas que le presentaban acerca de que conocían poco acerca de él. En una línea similar aducían que era un programa “para América Latina” más que “de América Latina”. Por eso, en su papel de mediador, recomendó Stehle a la Facultad mantener una mayor relación con el CELAM y procurar darles cierta participación. Algunas acciones en ese sentido fueron tomadas en cuenta por la Facultad para intentar deshacer esa imagen y propiciar así la prórroga del acuerdo1.

En enero de 1981 el Programa fue renovado por cinco años más, según acuerdo de la Conferencia Episcopal Alemana, de la que dependía Adveniat. El 11 de octubre de 1983, en el transcurso de la reunión del Comité de Selección en Pamplona, se sugirió desde Adveniat que la presentación de cartas de los obispos avalando a los candidatos debía ser un requisito necesario, al menos para los admitidos tras la primera fase de selección2. Así se hizo desde la siguiente edición, aunque se acordó entre las partes restringirlo para los candidatos seleccionados para participar en cada programa3. En mayo de 1984 monseñor Stehle sugirió tres propuestas para intensificar la participación del CELAM en el Programa: por parte de la Facultad, se señaló que algunas se estaban haciendo, como las visitas a autoridades del CELAM durante los viajes de los profesores a aquellos países; de otras, referidas a visitas de obispos y de ex alumnos a Pamplona como invitados, se tomó nota para intentar ponerlas por obra o intensificarlas4. También por indicación de Adveniat, desde 1985 se enviaron formularios de solicitud de admisiones tanto al CELAM como a otras organizaciones: UCLAP, UNDA y OCIC5.

Precisamente en 1985 tocaba decidir acerca de la renovación de la financiación al PGLA, que la Facultad quería para otros cinco años más, como venía siendo habitual. De hecho así figuró, bajo el epígrafe “Cuarto quinquenio del Programa”, en el orden del día de la sesión de trabajo que monseñor Stehle mantuvo con el equipo directivo del PGLA en Pamplona el 6 de mayo de 1985. Fue en el transcurso de dicha reunión cuando el director de Adveniat dejó abierta la posibilidad de dejar de financiar el Programa. Se estaba gestando uno nuevo en el que CELAM tendría un papel más activo si bien aún no había sede para ponerlo en marcha. Por parte de la Facultad se argumentó
que no debían aparecer los dos programas como incompatibles, tal como habían manifestado el presidente y el secretario del CELAM. Así las cosas, se decidió convocar para el mes de septiembre una reunión tripartita en la que estuvieran representados el CELAM, Adveniat y la Universidad de Navarra6.

Finalmente, por cuestiones logísticas (Nieto y Stehle viajarían luego juntos a Chile para participar en el II Encuentro de Antiguos Alumnos del PGLA), la reunión se celebró en la ciudad irlandesa de Cork el 16 de septiembre. Asistieron los monseñores Antonio Quarracino y Darío Castrillón como presidente y secretario respectivamente del CELAM, monseñor Michele Buro como secretario general de la Comisión Pontificia de la Santa Sede para América Latina (CAL), monseñor Emil Stehle como director de Adveniat, y el rector Alfonso Nieto y el director del PGLA Francisco Gómez Antón como representantes de la Universidad de Navarra. Entre sus acuerdos figuraba la continuidad del Programa, dados los resultados positivos que había arrojado durante sus catorce años de existencia. Se reconoció, por parte de todos, que el PGLA ejercía una importante labor de perfeccionamiento con los profesionales de medios de comunicación latinoamericanos, que a su vez tenían una notable influencia en la opinión pública de sus países. El CELAM, a su vez, no puso inconveniente en extender su aval para que Adveniat siguiera financiando el programa. En efecto, el 20 de noviembre de 1985, monseñor Castrillón escribió una carta a Adveniat con dicho aval para la prórroga por cinco años de la financiación7.

Aunque lo acordado en dicha reunión pareció, en un primer momento, resolver el futuro del Programa para los cinco años siguientes, sin embargo la aprobación de Adveniat sólo llegó para la edición XVI correspondiente a 1987. Además, se introducían nuevos mecanismos para que el CELAM adquiriera un papel más importante, y –como señalaba en una carta monseñor Stehle– “se haga responsable y sea la institución que formalmente solicita y recibe la ayuda de Adveniat”, de forma tal que luego “el CELAM bien puede contratarle a ustedes”. En esa misma línea, explicaba que “a partir del programa XVII los programas definitivamente tendrán que quedar a cargo del CELAM”, de cuya voluntad dependería “confiar los programas, su elaboración y su realización a la Universidad de Navarra”. También se estipulaba como condición “una evaluación de los quince programas por Catholic Media Council o por otra institución similar”8. Monseñor Stehle comunicó también al profesor Gómez Antón que la Comisión Episcopal de Adveniat sólo aprobaba proyectos anualmente y no era partidaria de hacerlo por quinquenios9.

La nueva situación creada dificultaba la debida planificación de las siguientes ediciones del PGLA por falta de seguridad acerca de su continuidad. Conscientes de que la financiación por parte de Adveniat podría desaparecer, desde la Facultad se comenzaron a pensar propuestas sobre posibles fuentes de financiación alternativas para el Programa a través de otras fundaciones en la misma Alemania o en otros países como Estados Unidos10. En un principio, el 17 de diciembre de 1986 la Comisión Episcopal de Adveniat iba a discutir la prolongación o no, por cuatro años más, de la financiación del PGLA11, pero finalmente la decisión se aplazó primero al mes de abril y luego a julio de 1987, lo cual creó una situación complicada para las labores de promoción. De hecho, en los formularios de admisión se debió imprimir la advertencia de que el programa estaba “pendiente de aprobación”12.

En mayo de 1987 la Facultad presentó un informe sobre el PGLA, que le había sido pedido por la Comisión Episcopal Alemana en su reunión de diciembre pasado para decidir sobre la prolongación de su financiación. En él se proporcionaban algunos datos numéricos, se señalaban los instrumentos que garantizaban la continuidad en el contacto con los graduados así como algunos índices de la valoración externa, y se recordaban los principales objetivos perseguidos por el Programa. Más específicamente se respondía a tres preguntas que la Comisión Episcopal había hecho llegar a través de monseñor Stehle: el trabajo profesional al que se dedicaban los graduados, su contribución a la enseñanza del periodismo en América Latina, y su colaboración con la Iglesia. La memoria abundaba en informaciones concretas acerca de estos tres extremos13.

La Facultad no deseaba mantener el Programa a toda costa, como así se lo hizo constar Gómez Antón a Stehle en la habitual sesión de trabajo anual en Pamplona del 3 de junio de 1987, según consta en el acta: “la Facultad no tiene inconveniente alguno en dar por terminado el programa, si su continuidad en los términos en que está concebido plantea dificultades de cualquier tipo a Adveniat; porque no podría responsabilizarse de él si hubiera que alterar de modo sustancial el sistema actual de selección de candidatos, de organización o de financiación”14.

Pocos días después, del 16 al 21 de junio, el director del PGLA realizó un viaje a Bogotá y Quito, donde se entrevistó con el nuevo Director de Comunicación Social del CELAM, monseñor Gregorio Rosa, Obispo auxiliar de San Salvador. Éste alabó los resultados obtenidos a través del Programa e inquirió sobre la posibilidad de que el CELAM participara más activamente en el proceso de selección a través de los Secretarios de Comunicación de las Conferencias Episcopales. Una vez más Gómez Antón tuvo que explicar que sería demasiado complejo y el sistema se tornaría inoperante por razones poderosas. Uno de los directivos de Adveniat, Hans Czarkowsky, le comentó a Gómez Antón que en CELAM se estaban preguntando si no valdría la pena destinar los recursos económicos de Adveniat a programas de menor nivel que las Comisiones Episcopales parecían ya capaces de poner en marcha15. Finalmente en su reunión del 6 de julio, la Comisión Episcopal de Adveniat decidió otorgar una ayuda de 428.310 marcos para 1988, inferior en casi 70.000 marcos al presupuesto del PGLA durante los últimos siete años.

A finales de 1987 se recibieron algunas indicaciones por parte de Adveniat acerca de los contenidos del Programa, tomando como base la memoria enviada acerca del curso anterior. Se echaba en falta una mayor presencia de temas, problemas o enfoques latinoamericanos y se confiaba en que “el próximo programa XVII tenga una colaboración más estrecha con las Iglesias locales en América Latina, tal como lo pide la Comisión Episcopal de Adveniat”16. Pocos meses después, el 27 de mayo de 1988, en una visita de monseñor Stehle a Pamplona, éste comunicó que dirigentes del CELAM habían entregado a Adveniat un proyecto de Programa para profesionales de medios de comunicación de la Iglesia para el que proponían transferir la ayuda económica que venía recibiendo el PGLA17. Al parecer, tres universidades en Chile, Colombia y México iban a encargarse de esos nuevos programas. Se iba consumando, pues, el fin de la financiación para este Programa, si bien se mantuvo aún para la edición de 1989, que sería definitivamente la última.

A partir de entonces los esfuerzos de la Facultad estuvieron centrados en lograr fuentes de financiación alternativas. En algunas de las gestiones con otras fundaciones alemanas colaboró el propio Stehle, aunque desde 1989 había dejado de ser director de Adveniat, e incluso se pensó en fórmulas coordinadas de transición en las que aún participara Adveniat hasta encontrar un nuevo espónsor. También se barajaron otras posibilidades como rebajar el programa a dos o tres meses de duración, o destinar la ayuda a seminarios de continuidad para profesionales en Latinoamérica18. Durante buena parte de 1989 se realizaron gestiones diversas para intentar mantener un Programa que tan buenos resultados académicos y profesionales había obtenido, como así se reconocía por Adveniat, pero finalmente no se llegó a ninguna solución satisfactoria19. En unas reflexiones escritas de Gómez Antón en septiembre de ese año llegó a sopesar la posibilidad de “estudiar una nueva versión del PGLA que pudiéramos llevar a cabo conjuntamente con la Universidad de Missouri, con el Poynter Institute o con algún otro centro norteamericano”20, pero tampoco llegó a concretarse.

Con la última promoción de alumnos del PGLA, la XVIII, se llegó a la cifra de casi 400 periodistas que habían pasado por el Programa, altamente identificados con él como se hacía palpable por la “conexión de los graduados entre sí y con la Facultad”21. Así lo demostraban hechos como: la actividad creciente de los Comités Locales establecidos en Monterrey, México DF, Ciudad de Guatemala, San José de Costa Rica, Bogotá, Medellín, Quito, Santiago de Chile, Córdoba, Buenos Aires, Montevideo y Sao Paulo; las tres o cuatro “cartas circulares” anuales enviadas por el director del PGLA a todos los graduados; las tertulias radiofónicas que se mantenían con muchos de ellos; la publicación y difusión periódica del Catálogo de Graduados para mantener al día los datos de todos; los estudios internacionales sobre Latinoamérica realizados por ellos bajo los auspicios de la Tinker Foundation22; y los seminarios profesionales y otras actividades formativas celebradas en aquellos países con su apoyo.

Incluso después de “muerto”, como cuenta la leyenda acerca del Cid Campeador, el PGLA volvió a vivir y mostrar su fortaleza con la celebración del IV Encuentro Internacional de Graduados en Monterrey (México) en 1993, en el marco de la villa de Adriana Garza. El Encuentro se abrió a todos los antiguos alumnos hispanoamericanos de la Facultad, aunque los del PGLA eran mayoría. Como recuerda Gómez Antón, “por decisión expresa de los profesores seniors, todas las ponencias fueron presentadas por los juniors, para dejar claro que el relevo generacional de la Facultad no afectaba a sus
vínculos con los graduados del PGLA”23.

---------------------NOTAS---------------------
1 Cfr. Oficio FCI 29/79 (26-V-1979). AFCUN.
2 Cfr. Oficio FCI 7/83-84 (22-X-1983), y su anexo informativo acerca de la reunión. AFCUN.
3 Cfr. Oficios FCI 49/83-84 (3-II-1984) y 89/83-84 (29-V-1984). AFCUN.
4 Cfr. Oficio FCI 89/83-84 (29-V-1984). AFCUN.
5 Cfr. Oficio FCI 64/84-85 (22-III-1985). AFCUN. UCLAP eran las siglas de la Unión Católica
Latinoamericana de Prensa, con sede en Brasil; la UNDA era la Asociación Católica Latinoamericana para la Radio y la Televisión, con sede en Ecuador; y la OCIC eran las siglas de la Organización Católica Internacional del Cine y del Audiovisual, con sede en Argentina.
6 Cfr. Oficio FCI 88/84-85 (10-V-1985). AFCUN.
7 Carta de monseñor Darío Castrillón a monseñor Stehle (20-XI-1985), que se adjuntaba a la escrita por monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (31-I-1986). AFCUN.
8 Carta de monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (31-I-1986); en Oficio FCI 96/86 (11-II-1986).AFCUN.
9 Cfr. Oficio FCI 9/87 (15-X-1987), que contiene un informe escrito de Francisco Gómez Antón, fechado ese mismo día. AFCUN.
10 Cfr. Oficio FCI 122/86 (4-IV-1986). AFCUN.
11 Cfr. Carta de monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (13-X-1986); en Oficio FCI 242/86 (17-X-1986). AFCUN.
12 Cfr. Oficio FCI 102/87 (12-I-1987). AFCUN.
13 Cfr. Oficio FCI 167/87 (27-V-1987), que contenía el informe. AFCUN.
14 Oficio FCI 172/87 (5-VI-1987), que contenía el acta de la sesión de trabajo. AFCUN.
15 Cfr. Oficio FCI 188/87 (23-VI-1987). AFCUN.
16 Carta de Elisabeth Prégardiere, vicedirectora de Adveniat, a Francisco Gómez Antón (17-XII-1987).AFCUN.
17 Oficio FCI 83/88 (15-V-1988). AFCUN.
18 Cfr. Oficios FCI 150/88 (31-X-1988), 158/88 (8-XI-1988), y 181/88 (13-XII-1988). AFCUN.
19 Cfr. Oficios FCI 56/89 (18-V-1989), 74/89 (15-VI-1989), 76/89 (16-VI-1989), y 90/89 (19-IX-1989)
20 Oficio FCI 90/89 (19-IX-1989). AFCUN.
21 Oficio FCI 150/88 (31-X-1988). AFCUN.
22 A la altura de 1988 se habían elaborado cinco para dicha Fundación: “Los diarios de difusión
nacional”, “Las revistas de información general”, “El régimen jurídico de la información”, “Aplicaciones educativas de los medios de comunicación”, y “Las agencias informativas latinoamericanas”. Y se estaban preparando más sobre otros temas. Cfr. Oficio FCI 150/88 (31-X-1988). AFCUN.23 Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, p. 206.

Prueba 2

Los antiguos del PGLA y el Encuentro de Medellín de 1981

Entretanto, desde 1972, salía cada año una nueva promoción de entre 20 a 25 estudiantes del Programa de Graduados Latino Americanos (PGLA). El éxito del programa iba creciendo y era patente tanto en el número de solicitudes de admisión que se recibían para cada edición como por el grado de satisfacción que la formación recibida y los lazos creados en seis intensos meses de convivencia dejaban en los graduados. El delegado de la primera promoción, Ciro Óscar Oviedo, escribió una carta a Alfonso Nieto al poco tiempo de regresar a su país de origen, en la que resumía los buenos momentos que se llevaba, y terminaba diciendo: “Jamás pensé que volvería con recuerdos tan maravillosos y ese es mi capital ya de vuelta, son arcones repletos de amistad, experiencia, enseñanzas, fe”1. Desde el principio, pues, la experiencia funcionó satisfactoriamente de tal forma que la Fundación Aktion Adveniat continuó financiando el programa y dejando una gran capacidad de autonomía directiva y de gestión a la Facultad de Ciencias de la Información.

Los métodos de selección de los alumnos exigían el desplazamiento de uno o dos profesores de la Facultad a diversos países de América Latina cada verano con el objeto de entrevistar personalmente a cada uno de los solicitantes. Para la cuarta edición, por ejemplo, que comenzaría en enero de 1975, llegaron un total de 182 solicitudes de 14 países, de los que fueron finalmente admitidos 19 jóvenes profesionales de 8 países2. Habitualmente se llegaron a recibir más de 300 solicitudes, pero la Comisión de Admisiones realizaba una preselección de unos 120 aproximadamente, basada en criterios de idoneidad de las condiciones profesionales exigidas, que era a quienes se entrevistaba. El entonces vicedecano de la Facultad, Francisco Gómez Antón, pasó, por ejemplo, 56 días de viaje en el verano de 1976 atareado en esos quehaceres. Preguntado acerca del porqué de esas entrevistas, respondió:

“Las entrevistas personales son parte esencial del proceso selectivo. Se trata de que el PGLA proporcione a los participantes la acción profesional. Ello requiere, entre otras cosas, que tengan ya experiencia suficiente, proyectos de interés, y capacidad de realizarlos. Las entrevistas tienen como fin completar la información contenida en las solicitudes”3.

A esas alturas del programa eran ya más de 120 los profesionales que habían pasado por él y, como constató Gómez Antón, “varios de ellos (quizás seis o siete) son actualmente Decanos de Facultades de Ciencias de la Información”, aunque la mayoría trabajaba en medios de comunicación4. Otra constatación ya evidente entonces era el interés que tenían los antiguos alumnos por mantener el contacto con la Facultad. Aprovechando ese mismo viaje, Gómez Antón se reunió con muchos de ellos, a quienes se unían también periodistas que habían estudiado en el Instituto de Periodismo. Así lo explicaba:

“América es cordial, y la cordialidad se extremaba en los encuentros hasta un punto difícil de explicar. Por otra parte, los participantes de cada Programa mantienen relaciones entre sí; de manera que me he visto convertido en portador de saludos, abrazos y cartas, de un país a otro”5.

Conseguido este ambiente de sintonía entre los graduados y con los profesores, no puede extrañar que en octubre de 1975 ya estuviera pensando la Facultad en organizar un “Encuentro de Antiguos Alumnos del PGLA”, tal como consta en un anexo de tres páginas enviado a Rectorado, donde se especificaban los objetivos, la periodicidad, las características, etc. Podría tener lugar en Bogotá o Medellín hacia el mes de septiembre de 1977. De modo claro se exponía que “la mayor parte de los participantes en el PGLA han manifestado de modo expreso su deseo de no perder contacto con la Facultad de Ciencias de la Información”. Lo más razonable parecía “concebir el encuentro como una reunión científica y profesional”, con ponencias y comunicaciones, lo que a la vez serviría para “mantener vivas las relaciones humanas y la coordinación entre los asistentes”6.

Poco después se exponía otra idea complementaria que iba en la misma dirección del mantenimiento de las relaciones con los graduados del PGLA y de la formación continua: desarrollar, durante los viajes del verano, “un Seminario de cinco días lectivos de duración, que se repetiría en cinco ciudades de Latinoamérica”7. Se añadía que Adveniat había mostrado su interés y podría financiarlo. Esta idea fue recogida también, tres meses después, por el Plan de Necesidades con unas interesantes reflexiones de partida:

“Sería una lástima que todo el esfuerzo desplegado para traer aquí a un par de
centenares de periodistas latinoamericanos se diluyera, como ocurre casi
inevitablemente cuando no existe una labor que asegure la continuidad de los
contactos (…)
(…) Uno de sus objetivos principales sería poner a trabajar, en torno a temas
importantes, a los mejores ex alumnos, relacionados entre sí y con la Facultad: sin tardar mucho constituirían de hecho un grupo multinacional interesante”8.

Todas estas propuestas eran, en todo caso, un signo evidente de la vitalidad y utilidad del programa, que dirigiría José Tallón durante los siete primeros años y Francisco Gómez Antón desde 19799. Otro de los frutos tangibles era el rápido ascenso profesional que buena parte de los graduados experimentaba al poco tiempo de regresar, lo cual reforzaba el prestigio del PGLA en los medios de comunicación del continente americano. En uno de los actos inaugurales del programa, el propio Gómez Antón efectuó un “recuento” de los logros profesionales alcanzados por los egresados: “una emisora de radio, dos agencias de noticias, dos productoras de TV, dos empresas editoriales, un estudio de diseño gráfico, la publicación de varios libros, la remodelación profunda de diversos centros universitarios y la reestructuración de algunas empresas periodísticas”10.

Sin embargo, como ha recordado Gómez Antón, “lo que más llamaba la atención era la permanencia de sus vínculos afectivos (y efectivos) con la Facultad”, y así, “gran parte de los ex alumnos seguían en contacto con ella, colaboraban con ella como podían, volvían en cuanto tenían oportunidad de hacerlo… y se volcaban atendiendo en sus países a los profesores del Programa”11. Narrando uno de sus viajes para entrevistar a candidatos a cursar el PGLA en el verano de 1979, Gómez Antón señaló un dato revelador: “Estaban en las ciudades por las que pasé 120 de los graduados del PGLA, y acudieron a las reuniones 112 de ellos, lo que constituye todo un récord”12.
Aunque todo esto no se conseguía por arte de birlibirloque, y por tanto era un aspecto que exigía trabajo, constancia y tenacidad por parte del equipo directivo y profesores del PGLA, también es cierto que se explicaba desde el primer día, según recuerda Gómez Antón: “Cuando los alumnos llegaban a la Facultad, se les aclaraba que el PGLA se desarrollaría en dos fases: la primera, en Pamplona durante seis meses escasos; la segunda, donde cada cual estuviera el resto de su vida”13.

Con el paso de los años se fueron estableciendo Delegaciones territoriales por los distintos países de América Latina, capitaneadas por tres o cuatro ex alumnos que establecían la conexión con la Facultad y con el resto de graduados del país. Entre sus misiones figuraban: mantener al día las direcciones y demás datos de localización de los antiguos; enviar noticias a Pamplona, donde se elaboraba una Carta Circular cada tres o cuatro meses; convocar a las tertulias radiofónicas que comenzaron a celebrarse en diciembre de 1979 mediante frecuencias de radioaficionados; hacer llegar documentos e información sobre viajes, congresos, bolsas de trabajo, etc.; seleccionar colaboradores para los trabajos de investigación comparados que comenzaron a realizarse en los años ochenta; promover solicitudes de asesoramiento profesional a la Facultad por parte de empresas de comunicación o instituciones académicas de sus países; promover candidatos de valía para las distintas ediciones del programa; y organizar cada cuatro años un Encuentro Internacional del PGLA14.

El origen de la Carta Circular se remonta a 1977. Al regreso de su viaje por América, el profesor Gómez Antón, en la imposibilidad de contestar a todas las cartas que le llegaban de los antiguos alumnos del PGLA, decidió preparar “una circular en la que conté a todos lo que me parecía más interesante de todos los demás”, con una extensión variable pero de un modo sencillo: una veintena aproximada de folios escritos a máquina con espacio simple15. Material había más que suficiente porque, a la altura de 1985, solía recibir unas treinta cartas al mes16. La primera salió con fecha 21 de noviembre de 1977. Por su parte, la tertulia radiofónica surgió en 1979 con la colaboración técnica de un radioaficionado argentino, Jorge Adino de Bernardo. A través de una de las cartas circulares, Gómez Antón pidió a todos que se pusieran en contacto con un radioaficionado de su ciudad y enviaran su “indicativo”; de esta forma desde Pamplona se enviaron a todos los indicativos de los demás, “y el 15 de diciembre, sábado, de 9 a 12 de la tarde (hora española) intentaremos mantener por radio una tertulia internacional”17. El experimentó funcionó y “fue fácil organizar una red panamericana de radioaficionados colaboradores del PGLA, en cuyas casas se reunían los ex alumnos cuando salíamos al aire”18, que era cada tres o cuatro meses aproximadamente. No se trataba tanto de intercambiar información, cosa que ya se hacía a través de las Cartas Circulares, sino –en palabras de su artífice intelectual, Gómez Antón– “una secuencia de alborozos con todos los acentos del habla americana”19, un instrumento eficaz de cohesión entre los graduados de distintas promociones.

El montaje de mayor calibre fue, sin duda, el primer Encuentro de Antiguos Alumnos del PGLA, que se celebró en Medellín (Colombia) del 13 al 16 de julio de 1981. La idea venía ya de seis años atrás y finalmente se pudo concretar gracias a la capacidad de gestión de las diez graduadas del programa que trabajaban en aquella ciudad, quienes se erigieron en Comité Organizador y obtuvieron los recursos necesarios para su desarrollo, al que también prestó su colaboración económica la Fundación Adveniat, dirigida desde 1977 por monseñor Emil Stehle, que había sustituido al Dr. Hoffacker. A este esfuerzo hubo que añadir el de los participantes de toda América para sufragar sus gastos de desplazamiento.

El Jardín Botánico de la ciudad fue el incomparable marco elegido para acoger al centenar de asistentes, y fueron invitados como ponentes los profesores Soria, Gómez Antón, Brajnovic, Urabayen, Casado y López-Escobar, que trataron diversos aspectos relacionados con la ética de la profesión periodística20. Por parte de Adveniat asistió su Secretaria General, Elisabeth Prégadier, que pronunció unas palabras en la sesión inaugural. También acudió el arzobispo de Medellín y presidente del CELAM (Conferencia Episcopal Latino Americana), monseñor Alfonso López Trujillo.

En un informe-resumen elevado a Rectorado poco después, se señalaron dos aspectos como los resultados más destacados. El primero de ellos, de orden más tangible, fue el establecimiento de “un proyecto para analizar los medios de difusión de Latinoamérica y su posible conexión con el desarrollo integral de los países latinoamericanos”: una iniciativa que un año después recibiría la aprobación financiera por parte de una fundación norteamericana. El segundo de ellos, de gran valor intangible, se describía así:

“Pero quizás el resultado más importante de la reunión ha sido, como ha dicho El Heraldo de México, el comprobar que ‘esta vía de ayuda a los pueblos americanos ha sido todo un éxito’, y que la formación recibida por los profesionales de la información que han tomado parte en el Programa para Graduados Latinoamericanos ‘está produciendo el efecto multiplicador deseado por Adveniat cuando promovió este curso’. Así lo perciben los doscientos once ex becarios, como lo muestran sus respuestas a una encuesta reciente: el 81% de los que tomaron parte en el PGLA consideran que el Programa ha sido de ‘muchísima utilidad desde el punto de vista profesional, y el 95% lo consideran ‘muy valioso’ para su enriquecimiento humano y su madurez personal”21.

El éxito de esta primera convocatoria alentó la celebración de otros Encuentros en Viña del Mar (Chile) en 1985, y Buenos Aires (Argentina) en 1988. En 1985 ya eran unos treinta los chilenos que habían pasado por las aulas pamplonesas del PGLA, y María José Lecaros e Isabel Seguel capitanearon el equipo organizador, que “incluyó” en el programa un terremoto de 6 grados en la escala Richter durante la última noche, que no tuvo importantes consecuencias salvo la de evacuar todo el hotel “en el jardín, con los asistentes en traje de noche… celebrando el incidente”22. Unos 250 asistentes, es decir, la gran mayoría de los egresados del programa, concurrieron allí y trabajaron y discutieron sobre temas de ética de la profesión a raíz de las ponencias de los profesores Nieto, Soria, Giner y Desantes.

En noviembre de 1985, Gómez Antón redactó un documento interno, titulado “Plan de Desarrollo del PGLA”. Estimaba su autor que, tras el Encuentro en Viña del Mar, convenía prestar una especial atención al desarrollo de una serie de operaciones que denominaba “de segunda fase”. Ya se estaban consolidando los Comités locales, considerados como “piezas clave de enlace con los graduados y de impulsión o apoyo en todo tipo de actividades”; pero ahora las prioridades iban hacia operaciones que “podían ser variadísimas: Encuentros Internacionales, Seminarios, conferencias en América, asesoramientos, investigaciones para publicación, difusión de las publicaciones de la Facultad, etc.”. Todo ello debía ir acompañado de “una buena organización del equipo directivo”, en el que entonces figuraban también los profesores Esteban López-Escobar, Miguel Urabayen y Aires Vaz23.

El siguiente Encuentro de Antiguos Alumnos del PGLA tuvo lugar en Buenos Aires del 15 al 18 de septiembre de 1988. Daniel Díez y Guillermo D’Aiello, con la experiencia acumulada de los anteriores eventos, organizaron en pleno corazón de la capital argentina un Encuentro que fue declarado de interés nacional y municipal. Contó con gran presencia de autoridades, entre ellos el entonces presidente argentino Raúl Alfonsín, que lo inauguró en un acto que fue retransmitido por televisión en directo a la nación. Asistieron más de ochocientos profesionales de toda América, pues se abrió también a los no graduados del PGLA24. Los organizadores del evento llegaron a publicar un periódico de ocho páginas, de distribución gratuita, con un amplio resumen informativo de las sesiones celebradas. En su presentación describían, de forma sumaria, el ambiente que se respiró:

“La respuesta obtenida superó las más optimistas expectativas: desde el Presidente de la Nación hasta el estudiantado en pleno de las carreras relacionadas con el área, pasando por destacados empresarios, funcionarios y periodistas, no fallaron a la cita y dieron un marco prestigioso, multitudinario y heterogéneo, pocas veces logrado en reuniones de este tipo”25.

La llegada a esta etapa de desarrollo y madurez del programa hizo posible que a partir de 1983 se iniciaran, con la ayuda de la Tinker Foundation norteamericana, un plan trienal de investigaciones sobre diversos aspectos de la información en América Latina. La idea había surgido del Encuentro de Medellín26. La aprobación de la concesión de esas subvenciones llegó a finales de 1982: el 30 de diciembre, el decano Carlos Soria recibió una carta de la Fundación mediante la que se le comunicaba la asignación anual de 25.000 dólares por tres años “in support of the Project entitled A Comparative Análisis of the Mass Media in Latin America as described in the affidavit dated November 19, 1982”27.

La red de colaboradores del PGLA, que ya estaba sobre aviso, se puso en funcionamiento para llevar a cabo dicho proyecto. En las páginas de Redacción se hablaba de “un ambicioso plan de investigación sobre la Información en América Latina, para el análisis comparativo –a escala continental– de asuntos del más variado tipo”; además, se decía que, tras la organización de los diferentes grupos de trabajo, “ya han comenzado a recibirse materiales para la primera de las investigaciones”28
.
De puertas adentro, el desarrollo anual de un programa de la envergadura del PGLA significaba un esfuerzo importante de organización, especialmente en lo referido al calendario de clases y actividades. Un documento escrito por Gómez Antón, expresivamente titulado “Procedimiento para realizar el damero maldito”, ponía de relieve, con unos toques de buen humor, la difícil tarea de coordinar a profesores e invitados a lo largo de seis meses. “Con el nombre de ‘damero maldito’ –escribía– conocemos el calendario completo de las sesiones de todo el PGLA”. Tras recomendar que se hiciera en el mes de noviembre, pedía a cada profesor el programa y los materiales que había que entregar a los participantes, aunque luego la cotidiana realidad exigiera tener que lidiar con “ajustes, desajustes y todo tipo de sinsabores”, lógicos por la cantidad de profesores involucrados y de actividades previstas29.

----------------NOTAS----------------------
1 Carta de Ciro Óscar Oviedo a Alfonso Nieto (25-X-1972). AFCUN.
2 Cfr. Redacción, enero 1975, p. 20.
3 Redacción, marzo 1977, p. 22.
4 Ibid.
5 Ibid.
6 Oficio FCI 4/76 (19-I-1976). AFCUN.
7 Oficio FCI 5/76 (21-I-1976). AFCUN.
8 “Plan de Necesidades. Mayo de 1976…”, p. 27. AFCUN.
9 El decano de la Facultad, Carlos Soria, le comunicó el cambio a monseñor Stehle. Allí le explicaba que José Tallón se trasladaba a Madrid tras ganar la cátedra de Empresa informativa en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. Cfr. carta de Carlos Soria a monseñor Stehle
(9-II-1979). AFCUN.
10 Redacción, enero 1982, p. 2.
11 Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, p. 201.
12 Redacción, octubre de 1979, p. 19.
13 Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, p. 201.
14 Cfr. Ibid., pp. 202-203.
15 Redacción, octubre 1979, p. 19.
16 Cfr. Redacción, noviembre 1985, p. 27.
17 Redacción, octubre 1979, p. 19.
18 Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, p. 202.
19 Redacción, noviembre 1985, p. 27.
20 Cfr. Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, pp. 203-204; Redacción, enero 1982, p. 32.
21 Oficio FCI 84/81 (27-XI-1981). AFCUN.
22 Ibid., p. 205.
23 “Plan de Desarrollo del PGLA. Noviembre 1985”. AFCUN.
24 Cfr. Redacción, enero 1989, pp. 16-17.
25 El Diario del Tercer Encuentro de Periodistas Latinoamericanos (Buenos Aires), octubre 1988, año 1,nº 1, p. 1: “La información es noticia”. AFCUN.
26 Cfr. Redacción, enero 1982, p. 32.
27 La carta está incluida en la documentación que acompaña al Oficio FCI 28/82-83 (20- I-1983), que comunicaba la concesión de dicha ayuda y el “régimen especial de contabilidad para la justificación de estos fondos”. AFCUN.
28 Redacción, octubre 1982, p. 7.
29 “Procedimiento para realizar el damero maldito”. PGLA (documento sin fecha). AFCUN. El damero maldito era un pasatiempo muy popular que en España fue introducido en 1941 por la revista de humor La Codorniz.

Prueba

La gestación del PGLA

Con fecha 28 de diciembre de 1970 llegó a Alfonso Nieto, director del aún Instituto de Periodismo, una carta firmada por el Dr. Paul Hoffacker como director-gerente de la Bischöfliche Aktion Adveniat, una fundación alemana dependiente del episcopado de aquel país dedicada específicamente al desarrollo de la Iglesia en Latinoamérica. En un correctísimo castellano, le informaba de que estaban muy interesados “en un Programa para la Formación de Periodistas”. Habiendo llegado a sus oídos, por una referencia que les habían dado en la Universidad Andrés Bello de Caracas (Venezuela), la existencia de un programa para periodistas postgraduados en la Universidad de Navarra, exploraba la posibilidad de que uno de sus representantes, el Dr. Schmidt, “pudiese pasar por Pamplona alrededor de los días 17 a 20 de Enero del año que viene” (2). Seguramente la referencia al programa de postgraduados venía por los cursos especiales para periodistas que durante los años sesenta se habían celebrado en el Instituto.

Esta carta marcó el punto inicial de la gestación de una actividad, el Programa para Graduados Latino Americanos (PGLA), que se desarrollaría de forma ininterrumpida entre 1972 y 1990 y que, en palabras de su director desde 1979, Francisco Gómez Antón, “fue el programa estrella de la Facultad durante los dieciocho años que duró”. Razones no le faltan cuando desgrana los muchos frutos que dio: “cobró enseguida un gran prestigio en los medios periodísticos y académicos americanos; (…) sus graduados organizaron cuatro Encuentros Internacionales; (…) contribuyó decisivamente al desarrollo de las relaciones y servicios de la Facultad en toda América; y (…) muchos siguen todavía en contacto con ella y entre sí”3.

Volvamos de nuevo a los orígenes. El 7 de enero de 1971, el profesor Nieto contestó al Dr. Hoffacker. Le expresaba que su carta había sido “motivo de especial alegría”, y prudentemente dejaba deslizar que “sin duda puede resultar singularmente oportuno el mantener cambios de impresiones y realizar un estudio conjunto para analizar posibles modos de coordinación en la tarea docente e investigadora; en especial por lo que se refiere al perfeccionamiento de profesionales de la información de la América Latina”4. Por ello le comunicaba que no tenía inconveniente en recibir al Dr. Schmidt en las fechas indicadas. Una vez concertadas las fechas, el colaborador de Adveniat llegó al aeropuerto de Bilbao la tarde del lunes 18 de enero y celebró reuniones de trabajo en el Instituto de Periodismo durante los dos días siguientes.

A modo de resumen de lo que sucedió, valga la impresión de Alfonso Nieto transmitida por carta el 21 de enero a la fundación Adveniat:

“Pienso que las horas de trabajo han sido útiles y pueden conducir a resultados positivos.
(…) Aunque quedan muchos aspectos por concretar, sin embargo me parece que se ha dado un primer paso muy positivo para ambas entidades.
La próxima etapa –cuya realización considero es de urgencia– debería referirse a la realización de un plan detallado, con estudios serios y rigurosos, en los que se concretase el mayor número de aspectos del Programa. No sería legítimo preparar con precipitación este Programa. Tan solo si empezamos pronto a prepararlo detalladamente será posible comenzar la tarea en enero de 1972. Es un Programa que vale la pena cuidar mucho”5.

Del contenido de esta carta se deduce el interés mutuo que suscitó la idea, la seriedad con que se quiso proceder desde un principio, y la urgencia en cubrir los pasos intermedios para poder empezar el programa en apenas doce meses de plazo.

La idea de organizar estos cursos para periodistas había sido ya tratada algunos meses antes, por parte de Adveniat, con la Universidad Andrés Bello de Caracas, de donde había partido la información que llevó al Dr. Schmidt al Instituto de Periodismo de Navarra. El padre Alberto Ancízar, jesuita y fundador de la Escuela de Comunicación Social de aquella universidad6, había sido contactado para organizar un programa similar al ofrecido a Navarra. En una carta que Hoffacker envió a Ancízar el 1 de febrero de 1971, de la que una copia adjuntó a Alfonso Nieto, le recordaba las conversaciones mantenidas y le planteaba si seguía interesado en participar en ese programa: “Nuestros colaboradores han estado en varios países de América y de Europa para buscar Escuelas que reúnan las condiciones para tal programa. Nos damos cuenta que hace falta mucha preparación previa para que salga bien el proyecto”7. Estas últimas palabras parecían un eco de las que Nieto le había transmitido poco antes.

En la misma carta le pedía la dirección del profesor brasileño Luis Beltrao, de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul (Porto Alegre) con quien la Fundación ya había mantenido conversaciones en 1970 para desarrollar un programa similar. La intención era convocar una reunión en Caracas a comienzos de julio con la presencia de los tres principales responsables de los centros que podían acoger la iniciativa en Navarra, Caracas y Porto Alegre. “Nos alegraríamos mucho –escribía Hoffacker a Ancízar– si pudiéramos llegar a conclusiones concretas y a una buena colaboración”8. La idea inicial era, por tanto, reunir un total de tres sedes distintas (una en España y las otras dos en América Latina) para el desarrollo de programas para periodistas.

El siguiente paso que se dio por parte de la fundación Adveniat fue el envío de una transferencia de 20.000 marcos para que el Instituto de Periodismo de Navarra comenzara los preparativos necesarios para ese curso especial. Otro acuerdo alcanzado en la reunión de enero fue una ayuda económica de 200.000 marcos, en cuatro entregas anuales de 50.000, para los gastos de financiación de los aparatos de televisión, supeditados a la celebración efectiva del programa. Como explicó Hoffacker en una carta enviada a tal efecto: “Con cada curso que se dé, se disminuye el préstamo en 50.000 marcos, en concepto de amortización de los aparatos, que de todos modos correspondería a nosotros liquidar”9.

A finales de febrero, Alfonso Nieto, además de aceptar la fórmula del préstamo arriba indicada, le contaba a Hoffacker que ya habían celebrado la primera reunión de trabajo: “Han surgido muchas ideas iniciales que será preciso madurar con detenimiento y concretar”. Acerca de la proyectada reunión coordinadora en Caracas, le parecía “interesante” porque “será preciso concretar los criterios no sólo sobre admisión de candidatos, sino también sobre plan docente, sistema de enseñanza, número de horas dedicadas a cada una de las áreas de conocimientos, sesiones prácticas para los estudiantes, material de trabajo que se les facilitará, orientación individualizada sobre posible especialización de cada uno, etc., etc.”. Terminaba comunicándole la ilusión que el Instituto tenía con el proyecto: “He cambiado impresiones con la mayoría de los Profesores y todos ellos han recibido este asunto con especial interés y satisfacción”10.

El desarrollo de estas negociaciones previas coincidió en el tiempo con un viaje de unas cinco semanas de duración que el 4 de abril emprendió Nieto a Estados Unidos, invitado por el gobierno de dicho país. Le hizo saber al Dr. Hoffacker que pensaba “analizar con detalle los Programas que siguen en las Escuelas de Periodismo y que estén especialmente dirigidos a Graduados”, y más específicamente “los Centros de Perfeccionamiento de Periodistas de N.Y Columbia, Chicago, San Francisco, Missouri (Columbia)”. Hacía hincapié en el interés especial que pondría en recoger “metodología activa en materias de enseñanza de cuestiones informativas en los sectores de Televisión y Radio”11.

A la vuelta de su viaje, Nieto y Hoffacker firmaron el convenio de la “donación condicionada” de 200.000 marcos para los aparatos de televisión12. El siguiente paso importante que debía darse era la reunión de Caracas, que dependía de la disponibilidad del padre Ancízar, que finalmente dio su visto bueno a que se celebrara entre los días 4 al 10 de julio13. Una vez coordinados, Hoffacker y Nieto tomaron un vuelo de Iberia que salía de Madrid el 2 de julio a las 9.40 de la mañana y que haría escalas en Las Palmas de Gran Canaria y San Juan de Puerto Rico.

Como preparación del encuentro, Alfonso Nieto envió con fecha 1 de julio original y copia de un informe “sobre el Programa para Graduados Latinoamericanos en medios de comunicación social (PGLA)”. Era la primera vez que se utilizaban dichas siglas para denominar el programa. En su carta, Nieto expresaba su deseo de que el extenso informe de 51 páginas, más otras 25 de varios anexos, “mereciera su estima y que efectivamente responda a los deseos y confianza que Vds. han depositado en el Instituto de Periodismo”. En otros dos párrafos añadía unos comentarios relativos a los aspectos económicos del programa:

“Teniendo en cuenta la diversidad de países en los que puede realizarse el
Programa, los diversos costes de la enseñanza, los gastos de la vida y de transportes (viajes y otros desplazamientos), nos parece que los aspectos económicos convendría que fueran propuestos por cada uno de los Centros que impartan las enseñanzas del PGLA.
En el Instituto de Periodismo ya hemos confeccionado un proyecto de presupuesto. Vamos a esperar a los cambios de impresiones que tengamos en
Caracas para ultimar el presupuesto de gastos y poder remitirlo cuanto antes a
Aktion Adveniat”14.

El informe estaba estructurado en cinco capítulos titulados: Introducción, Objetivos del Programa, Condiciones Generales, Contenido del Programa, y Aspecto Económico del PGLA15. En la introducción se señalaba el “carácter indicativo” del contenido del estudio, es decir, se trataba de “una propuesta razonada que espera cuantas sugerencias y observaciones se considere aconsejable aportar por quienes concurran a la realización del Programa” (p. 1). Seguidamente se hacía un repaso de las actuaciones llevadas a cabo para preparar el informe: en especial la recopilación de documentación sobre la organización y estructura de programas similares, y la celebración de sesiones de trabajo con profesores del Instituto durante los anteriores cuatro meses “a fin de perfilar los conocimientos que más pueden interesar a los profesionales que cursen el Programa” (p. 5). Se señalaba la importancia que tuvo el viaje del profesor Nieto a los Estados Unidos, donde visitó 21 universidades y trajo consigo valiosas experiencias y contactos, y también el de Ángel Faus a Alemania centrado en Televisión. Se precisaba también la persona elegida como Director del Programa, José Tallón, del que se hacía una breve biografía:

“Es profesor del Instituto de Periodismo, Doctor en Derecho, Periodista. Durante 20 años ha estado realizando trabajos profesionales en empresas de prensa, primero como Director del Departamento Económico de una de las principales empresas periodísticas españolas (SARPE) y posteriormente como Director de un diario. Desde hace tres cursos académicos está incorporado al Claustro de Profesores del Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra” (p. 3).

El calendario de trabajo que se incluía al final de la introducción sugería la “conveniencia de iniciar el PGLA el día 15 de enero de 1972”, para lo cual el 15 de septiembre se fijaría como “fecha límite para remitir observaciones y propuestas de modificación al presente Informe”, cuya redacción definitiva se haría en el plazo de un mes. El 15 de octubre se aprobaría el PGLA en una reunión en Essen (Alemania), sede de la Fundación Adveniat, y se formalizarían “los oportunos contratos o acuerdos entre la Aktion Adveniat y cada uno de los Centros Universitarios que asuman la responsabilidad de realizar el Programa”. A partir del 25 de octubre se iniciaría la difusión pública del programa y su promoción; del 1 al 10 de diciembre se realizarían las entrevistas a los candidatos presentados; y el día 20 de ese mismo mes se comunicarían las admisiones (pp. 6-7).

Las reuniones de Caracas, finalmente celebradas entre los días 4 a 7 de julio, fueron fructíferas a juzgar por los resultados y comentarios posteriores. Según consta por una carta de Alfonso Nieto al Dr. Hoffacker, “el Informe mereció la plena aprobación y elogio” e incluso el padre Ancízar “me rogó que le dejásemos un ejemplar, pues estimó que le sería de gran utilidad para confeccionar su programa y el Informe correspondiente que ellos piensan elevar dentro de unos meses a Aktion Adveniat”16. En la comunicación interior que el Instituto de Periodismo escribió al Rectorado de la Universidad para dar cuenta de lo acordado, y tras realizar una síntesis de los pasos y gestiones anteriores, explicaba el planteamiento final de la fundación alemana:

“ (…) Aktion Adveniat ha propuesto que el PGLA se imparta en tres Universidades y a tres niveles académicos diferentes:
– Nivel A: Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra. Programa de alta calidad docente y académica. En este nivel –tal como se expresa en el Informe– se hará especial mención a los aspectos ideológicos y humanísticos que contribuyan a una mejor capacitación de los profesionales de la prensa, radio y televisión.
– Nivel B: Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés
Bello (Caracas). Programa con una orientación preferentemente técnica y menor dedicación a los aspectos humanísticos.
– Nivel C: Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de Porto Alegre
(Brasil). Programa de iniciación profesional. El objetivo de este Programa será proporcionar los conocimientos fundamentales a quienes ya están trabajando en medios informativos y no poseen una capacitación previa”17.

Se subrayaba en el punto séptimo del escrito que el Instituto de Periodismo mantendría “una plena y total autonomía en la selección de candidatos y en la programación y desarrollo del PGLA”, tal como se preveía en el borrador de convenio que se adjuntaba como anexo 4. Finalmente se urgía al estudio y revisión de los informes y del convenio que Adveniat requería porque “la Junta encargada de la aprobación del PGLA se reúne en la segunda semana de septiembre; con dos semanas de antelación distribuye entre las personas que integran dicha Junta las propuestas”18. A finales de agosto, Hoffacker le aseguraba a Nieto que “no tenemos duda de que la Comisión Episcopal de la Aktion Adveniat aceptará con satisfacción el programa proyectado, ya que está planeado con mucha perspectiva”19. También le comunicaba que había enviado el informe al profesor Roegele para conocer su parecer, noticia que agradó sobremanera a Nieto: “para este Instituto de Periodismo es un honor que el prof. Roegele dé su parecer sobre nuestro proyecto PGLA”20. No en vano era doctor honoris causa por la Universidad de Navarra desde 1967.

Finalmente el convenio entre Adveniat y el Instituto de Periodismo se firmó en Essen el 14 de octubre, aprovechando un viaje a Alemania que debía realizar Alfonso Nieto. Se seguía así el calendario sugerido en el informe para que en enero de 1972 pudiera dar comienzo la primera edición del programa. El convenio adjuntaba el informe de junio, avalando así “los objetivos, contenido, plan de estudios y condiciones generales” que en él se enumeraban. Tendría una duración de “cuatro años, prorrogable por mutuo acuerdo de ambas partes”. Como ya se había acordado, la admisión y la organización de los estudios y del profesorado competía al Instituto de Periodismo aunque se mencionaba que “Aktion Adveniat podrá designar un representante suyo como miembro” del Comité de Admisión. La mayoría de los once artículos del convenio se referían a los asuntos de financiación: se trataba de una cuestión importante porque la fundación cubría todos los gastos académicos del programa, tanto los relativos a docencia como las becas destinadas a los alumnos admitidos21.

Una cláusula adicional precautoria establecía que “el Programa previsto para el año 1972 tiene carácter experimental”, y que el Instituto de Periodismo debería presentar un informe escrito durante la primera quincena de abril de 1972 con las experiencias iniciales obtenidas. Tras ese informe Aktion Adveniat haría llegar al Instituto su opinión y la confirmación de la prórroga para años posteriores. A pesar de dicha cláusula, el Instituto comunicó a Rectorado, al adjuntar el convenio, que “se mantienen fundadas esperanzas de que pueda renovarse para futuras ediciones”22. Así las cosas, de los tres centros universitarios que fueron contactados para el desarrollo de un programa para periodistas latinoamericanos, el único que finalmente acometió la tarea de organizar uno de alto nivel académico fue el proyectado por el Instituto de Navarra, con la aprobación de Adveniat y de su Comisión Episcopal.

A nadie se le ocultaba que los plazos para la difusión y promoción de la primera edición eran cortos, pero se procedió a hacerlo con la mayor diligencia posible. Como se describió en la memoria provisional presentada en mayo de 1972, “pudo planificarse una acción promocional lo suficientemente intensa como para confiar en que los resultados serían satisfactorios”23. Se detectaron como sectores potencialmente interesados en su conocimiento: los centros superiores de enseñanza de la comunicación en América Latina; los organismos estatales de cada país, encargados de fomentar los intercambios culturales a nivel internacional; las asociaciones profesionales de prensa, radio y televisión; las empresas informativas; y los graduados y profesionales de medios de comunicación ya conocidos. Gracias a la financiación adelantada por Adveniat, se elaboraron folletos que, acompañados de un impreso de solicitud y en número total de 1.676, fueron enviados a 680 destinos diferentes entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre.

El plazo de solicitud de admisiones finalizó el 5 de noviembre de 1971, y se recibieron un total de 68 solicitudes procedentes de 12 países distintos. Según el sexo, eran 31 mujeres y 37 varones; atendiendo a la edad, 21 solicitantes tenían 20 y 25 años, 26 contaban entre 26 y 29 años; 11 entre 30 y 35; y 10 tenían más de 35 años. Entre el 16 de noviembre y el 4 de diciembre el director del programa, José Tallón, entrevistó a todos ellos en México, Guatemala, Bogotá, Lima, Santiago de Chile, Buenos Aires y Sao Paulo. “En cada entrevista –se decía en la memoria– se mantuvo un cambio amplio y cordial de impresiones con cada solicitante, se le informó extensamente de las circunstancias y características del programa, así como se procuró conocer las realidades y deseos de cada candidato en orden a su mejor y más eficaz aprovechamiento del PGLA”24.

El Comité de Acceso al Programa, formado por los profesores Gloria Toranzo, Carlos Soria (en representación de Adveniat), Juan José García-Noblejas y José Tallón, se reunió el 11 de diciembre. Tras examinar todas las solicitudes admitió a 15 candidatos (11 por unanimidad y 4 por mayoría simple de votos). Era la cifra que se había establecida como idónea para el lanzamiento del PGLA. Formaron la primera promoción los siguientes alumnos: Talis de Marinho de Andrade Lima, Humberto María Arbeláez Ramos, Armando Hugo Bernal Gaitán, Eron Brum, María del Rosario Camargo Espriú, Geraldo Camali Valente, Silverio Gavilán, Eugenio Gómez Martínez, Lidia Leo Paterno, Jorge Enrique Merino Utreras, Sara Monzón Basterrechea, Ciro Óscar Oviedo Sforzini, María Lourdes Romero Álvarez, Alcina da Silva, y Jaime Uribe
Botero. Procedían de un total de 8 países, con fuerte predominio de Brasil, con 4 alumnos, y Colombia con 3.

El exitoso banco de pruebas del primer año

El programa se había puesto en marcha en un tiempo record: apenas un año desde la carta que Alfonso Nieto contestó en enero de 1971. El 15 de enero de 1972 comenzaban las clases de la primera edición. El informe preparado en el mes de junio de 1971, que había obtenido tantos parabienes, se demostró como una pieza clave para convencer de la seriedad y de la viabilidad del proyecto. Tan fue así que se adjuntó, como se ha dicho, al convenio firmado en octubre de 1971. Por ello merece ser explicado con algún mayor detalle, sobre todo en lo relativo a los objetivos, condiciones generales y contenidos que se planteaban.

A la hora de delimitar los objetivos fundamentales, el informe decía que convenía evitar tanto una excesiva “dispersión” como las “metas difícilmente realizables o utópicas”. De ahí se llegaba a la conclusión de que debían trazarse cuatro objetivos específicos:

– “proporcionar (…) un perfeccionamiento en aquellas áreas que actualmente son de interés común para todos los profesionales de la prensa, radio y televisión”
– “procurar, dentro de las posibilidades docentes y técnicas de cada centro, satisfacer e incrementar los conocimientos especializados de cada uno de los participantes en el Programa”
– “Facilitar que los participantes establezcan relaciones profesionales con colegas europeos o latinoamericanos, de manera principal en lo que se refiere a su especialización. Que conozcan las principales empresas informativas europeas o latinoamericanas”
– “Poner las bases para alcanzar un afán individual de formación permanente. La capacitación profesional –sobre todo en el campo de los medios informativos– exige una constante comunicación y estudio”25.

Sobre las condiciones generales, se expresaba la conveniencia de una duración de entre cinco y seis meses porque “permite una enseñanza continuada e intensa, facilita el conocimiento y compenetración con los Profesores”, y además resultaría asequible obtener permisos laborales en empresas informativos por ese período. El número de admitidos debía ser entre “un mínimo de quince personas y un máximo de veinticinco”, cálculos que, además del componente económico, tenían en cuenta “la necesidad de una enseñanza individualizada” y “la atención personal que deben prestar los Profesores”26.

El capítulo dedicado a los contenidos del programa ocupaba 22 páginas, lo que demostraba la importancia que se concedía este aspecto nuclear del proyecto. Se seleccionaron seis áreas de conocimiento prioritarias: 1) Filosofía y Pensamiento Actual; 2) Deontología Profesional; 3) Literatura; 4) Economía, Empresa y Derecho de la Información; 5) Análisis de contenidos de medios de opinión pública, y prensa comparada; 6) Radio, Cine y Televisión. Las tres primeras áreas tenían un enfoque preferentemente humanístico mientras que las tres restantes eran más específicamente periodísticas. De gran interés, desde el punto de vista de la reflexión teórica subyacente, resultaba la explicación del fundamento de esta selección:

“La experiencia que tenemos en el Instituto de Periodismo, verificada con la de otros Centros de Enseñanza del Periodismo, lleva a la siguiente conclusión: en su trabajo profesional el periodista tiene una particular inclinación a anteponer la acción al pensamiento.
Por ello consideramos muy conveniente que (…) se haga especial hincapié en los sectores de conocimiento que conducen a una mayor capacitación en la difícil tarea de ‘pensar’; pensar de acuerdo con las circunstancias, necesidades y exigencias del ámbito periodístico (…)
Para un periodista la capacidad de reflexionar tiene su primera motivación en la oportunidad que se le ofrezca de conocer, con profundidad y claridad, las ideas que hilvanan y delimitan la realidad social del tiempo presente. El conjunto de saberes que tradicionalmente se llaman ‘’humanísticos’ constituye la base de una nueva conformación de la opinión pública (…)
La enseñanza de las áreas de conocimiento seleccionadas para el PGLA deberá estar presidida por la continua referencia a situaciones concretas y actuales, evitando la pura especulación o los planteamientos meramente teóricos (…)”27.

Esta era la filosofía de los contenidos del PGLA que venía a reproducir, adaptada a un programa especialmente dirigido a profesionales, la que el propio Instituto de Periodismo, con distintas variantes, venía practicando desde su fundación en 1958. El informe desgranaba cada una de las seis áreas, e incluían bosquejos de temarios que podían incluir cada una de ellas. La misma experiencia ya acumulada durante trece años presidía las reflexiones sobre la estructura docente del PGLA. La base fundamental debía aportarla el profesorado permanente, habitualmente el propio del Centro. Junto a ellos se contaría también con profesores visitantes para “períodos breves y determinados”, y también con “expertos” porque “existen aspectos técnicos de la prensa, radio y televisión que exigen explicaciones concretas y detalladas que no siempre están al alcance del Profesor universitario”28.

La especificidad del perfil de los alumnos del programa, graduados y profesionales del periodismo, “aconseja seguir –decía el informe– una metodología en la enseñanza que sea activa y participada” y que fomentara “la frecuente relación profesor-alumno”. Por eso se procuraría tener un “trabajo abundante, denso, intenso”, con la “necesidad de reflexionar individualmente y en equipo”. De ahí que se pensara utilizar el método del caso, el comentario de notas técnicas o artículos previamente distribuidos, etc., con el fin de “lograr la deseable enseñanza intensa, útil y participada”29. Como otras formas de acercar a los estudiantes a la realidad intelectual y social, difícilmente abordables por un solo profesor, algunas cuestiones se tratarían mediante ciclos de conferencias y coloquios o mediante la participación del grupo del PGLA en alguna de las actividades programadas en la Universidad. También se apuntaba la posibilidad de realizar viajes de estudio, dentro del período lectivo del PGLA, para visitar empresas informativas europeas.

Algunos de los anexos del informe recogían un listado amplio de hasta 36 profesores visitantes, periodistas y expertos que podrían impartir enseñanzas en el programa, entre ellos un buen número de norteamericanos, franceses, alemanes e italianos. Algunos de ellos ya habían estado en Pamplona en otras ocasiones, a otros se les había ya cursado invitación para venir, y finalmente otro grupo podría ser invitado por las relaciones que se mantenía con ellos desde el Instituto de Periodismo.

La memoria de actividades realizada a comienzos de mayo de 1972 adquirió, en este sentido, un cierto componente de auditoría interna acerca de los resultados obtenidos que, si bien provisionales porque el programa finalizaría el 30 de junio, eran ya significativos acerca del grado de cumplimiento de los objetivos y de los métodos. Se preveía un total de 759 horas de trabajo para cada alumno durante los cinco meses del programa (355 para el área de formación humanística y 404 para el de técnicas periodísticas). Casi todas las mañanas de lunes a jueves se reservaban para el estudio y trabajo personal, dejando las clases y sesiones de las distintas áreas para la tarde; el viernes se dedicaba íntegro a radio y televisión, y la mañana del sábado para conferencias30. Cada participante recibió además un buen número de casos prácticos y notas técnicas para cada área31.

Continuaba la memoria detallando el cuadro docente32 y explicando alguna de las actividades realizadas, como el ciclo de conferencias sobre “Desarrollo y libertad”, en el que participaron profesores de las universidades de París, Freiburg, Caen y Nurenberg, y un viaje de estudios a Madrid, entre los días 19 a 26 de marzo, donde visitaron los talleres de Altamira-Rotopress y de Hauser y Menet, las instalaciones de Prensa Española (editora del diario ABC), SARPE, la agencia EFE, Televisión Española, la cadena SER de radio, y las oficinas de la Oficina para la Justificación de la Difusión (OJD). El informe calificaba de “excelentes” los resultados del viaje dado que “cada participante pudo contrastar en sus medios informativos de referencia, o de interés por
la índole de su tarea profesional, las características y realizaciones más notables en el campo de la información”33.

Especial énfasis se puso en destacar la consecución de uno de los objetivos fundamentales del programa: la relación profesor-alumno. Se pudo lograr gracias a “la activa intervención del alumnado”, “las consultas formuladas al profesor al término de cada clase”, y la exigencia de delimitar un área preferente de investigación por parte de cada alumno con la ayuda de un profesor para aconsejarle acerca del método más conveniente para utilizar. “Tales contactos –concluía esa parte del informe– han fructificado en unas relaciones cordiales: de esta forma se asegura la efectividad del objetivo final del PGLA: dar ocasión a mantener un óptimo nivel de educación permanente”34.

Cada siete o quince días se celebraron reuniones de coordinación y control del programa mediante la creación de “un órgano colegiado de examen y programación de actividades, constituido por los seis profesores coordinadores de cada área, por los delegados representantes del grupo latinoamericano, y por el Director del Programa”35. Para un mejor orden y seguimiento de las actividades y discusiones, se levantaba un acta de cada reunión con los acuerdos tomados36.

Especial interés tenía el último capítulo de la memoria, dedicada a las sugerencias para mejorar las próximas ediciones. Se aconsejaba seguir las líneas generales de actuación trazadas pero con algunas modificaciones en aspectos específicos tales como: una mayor antelación en las labores de promoción y del proceso de admisión; algunas correcciones en los criterios de selección de candidatos (edad máxima de 30 años, titulación académica, escritura de una memoria previa); mejoras en distintos aspectos del programa docente (curso previo de adaptación, nueva denominación del área de Filosofía, etc.); e incluso la conveniencia de suscribir seguros de enfermedad y accidentes para los alumnos37. No era ajena, quizás, a esta recomendación el hecho de que el programa comenzara el 15 de enero, en pleno invierno pamplonés, y que año tras año los estudiantes del campus contemplaran, “divertidos, la sobrecarga de pellizas y bufandas de sus nuevos compañeros, de habla suave y cantarina”38.

---NOTAS------
1 Cfr. Carlos Barrera y Aires Vaz, “The Spanish Case. A Recent Academic Tradition”; en Romy Fröhlich & Christina Holtz-Bacha (eds.), Journalism Education in Europe and North America, Hampton Press, Cresskill, NJ, 2003, pp. 21-48.
2 Carta del Dr. Paul Hoffacker a Alfonso Nieto (28-XII-1970). AFCUN.
3 Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, p. 195.
4 Carta de Alfonso Nieto al Dr. Paul Hoffacker (7-I-1971). AFCUN
5 Carta de Alfonso Nieto al Dr. Paul Hoffacker (21-I-1971). AFCUN.
6 El sacerdote jesuita Alberto Ancízar fundó dicha Escuela el 4 de octubre de 1961 y fue su director hasta
1971.
7 Carta del Dr. Paul Hoffacker al padre Ancízar (1-II-1971). AFCUN.
8 Ibid
9 Carta del Dr. Paul Hoffacker a Alfonso Nieto (12-II-1971). AFCUN.
10 Carta de Alfonso Nieto al Dr. Paul Hoffacker (26-II-1971). AFCUN.
11 Carta de Alfonso Nieto al Dr. Paul Hoffacker (18-III-1971). AFCUN.
12 Cfr. Convenio firmado por Adevniat y el Instituto de Periodismo. La firma del Dr. Hoffacker lleva fecha de 10 de abril de 1971, y la de Alfonso Nieto el 10 de mayo, una vez regresado de su viaje. AFCUN.
13 Cfr. Carta del Dr. Paul Hoffacker a Alfonso Nieto (1-VI-1971). AFCUN.
14 Carta de Alfonso Nieto al Dr. Paul Hoffacker (1-VII-1971). AFCUN.
15 Programa Para Graduados Latinoamericanos en Medios de Comunicación Social. Informe (Junio 1971). AFCUN.
16 Carta de Alfonso Nieto al Dr. Paul Hoffacker (26-VII-1971). AFCUN.
17 Oficio JDIP 16/71 (26-VII-1971). AFCUN. Sobre las fechas previstas de comienzo se establecían la del 15 de enero de 1972 para el Nivel A en Pamplona, octubre de 1972 para el Nivel B en Caracas, y no había fecha para el nivel C que “supondría la adaptación de unos cursillos que actualmente se dan en la Universidad Católica de Porto Alegre”.
18 Ibid.
19 Carta del Dr. Paul Hoffacker a Alfonso Nieto (25-VIII-1971). AFCUN. También decía inmediatamente después: “Estamos también ansiosos de extender el programa a la Universidad Andrés Bello, según previsto [sic] en las conversaciones de Caracas”.
20 Carta de Alfonso Nieto al Dr. Paul Hoffacker (7-IX-1971). AFCUN.
21 Convenio entre la Bischöfliche Aktion Adveniat y el Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra para la ejecución del Programa de Graduados Latinoamericanos (PGLA) (14-X-1971). AFCUN.
22 Oficio JDIP 35/71 (29-X-1971). AFCUN.
23 Programa de Graduados Latinoamericanos. Memoria Curso 1971-72 (Pamplona, 6 de mayo de 1972), p. 20. AFCUN.
24 Ibid., p. 25.
25 Programa Para Graduados Latinoamericanos en Medios de Comunicación Social. Informe (Junio 1971), pp. 9-10. AFCUN
26 Ibid., pp. 11-12.
27 Ibid., pp. 21-22.
28 Ibid., pp. 37-39.
29 Ibid., pp. 39-40.
30 Cfr. Programa de Graduados Latinoamericanos. Memoria Curso 1971-72 (Pamplona, 6 de mayo de 1972), pp. 31-34. AFCUN.
31 Cfr. Ibid., pp. 34-40.
32 La relación de los profesores y expertos correspondientes a cada una de las seis áreas fue la siguiente.Filosofía y Pensamiento Actual: Juan María Guasch, Juan Cruz Cruz, Jorge Pérez Ballester y Jacinto Choza; Deontología Profesional: Luka Brajnovic y José Ortego; Literatura: Luka Brajnovic y Pedro Correa; Economía, Empresa y Derecho de la Información: Alfonso Nieto, Carlos Soria, José María Desantes y José Tallón; Análisis de contenido de medios de opinión pública y Prensa comparada: Miguel Urabayen, José Javier Uranga y Pedro Lozano Bartolozzi; Radio, Cine y Televisión: Elica Leahy; Ángel Faus, Juan José García-Noblejas, Rafael Alcaine, Ignacio Gabilondo y Francisco Sanabria.
33 Ibid., p. 48.
34 Ibid., pp. 40-41.
35 Ibid., p. 48.
36 Cfr. Ibid., pp. 49-60, donde se muestran varios ejemplos concretos de dichas actas.
37 Cfr. Ibid., pp. 62-69.38 Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, p. 198.

sábado, enero 03, 2009

!! Feliz Año 2009 !!

Para todos quienes visitan este blog esta tarjeta deseándoles un feliz 2009, con una singular visión artística de las inmediaciones del planeta Saturno que recorre actualmente la sonda Cassini, un esfuerzo conjunto de las agencias gubernamentales para el espacio de los Estados Unidos, Europa e Italia.El hombre está destruyendo la Tierra. Eso es innegable. En el espacio está el futuro de nuestros hijos, nietos y quienes les sigan. Este mensaje va destinado a inquietar a todos sobre la urgente necesidad de cuidar nuestra "azul canica" que flota en el espacio y que día a día la destruimos y contaminamos.
Quienes deseen conocer los descubrimientos que Cassini está efectuando pueden visitar la página http://www.nasa.gov/mission_pages/cassini/main/index.html y navegar en ella hasta cansarse y asombrarse.
!! Felicidades !!

miércoles, enero 30, 2008

domingo, julio 08, 2007

Trabajo hipotético para aprendizaje en la USFQ

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BOLETIN DE PRENSA

Quito, Julio 6 de 2007

La Universidad San Francisco de Quito (UFQ), informa que da por terminado su litigio con el Presidente ecuatoriano Rafael Correa.
El Mandatario hizo un anuncio similar durante un acto público que encabezo este viernes en la Plaza de San Francisco de Quito, en cuyo transcurso pidió perdón a la USFQ en la persona de su Canciller, Santiago Gangotena.
“Admito que me equivoqué y que injurie a mi querida USFQ, motivado por el terrible complejo de inferioridad que siento, como resultado de una infancia y juventud llenas de frustraciones, limitaciones y amarguras que, en un momento dado, me llevaron al borde del suicidio”, precisó Correa.
Añadió que por decisión del Ejecutivo, el escudo de la Universidad recibirá la máxima condecoración que otorga el gobierno ecuatoriano y que Correa cambió completamente de opinión al conocer el desarrollo del curso de verano, 2006-2007, de la cátedra de Redacción Aplicada, en el Colegio de Tecnologías, cuyo nivel académico supera los estándares internacionales para ese tipo de especializaciones.
Dijo también que Correa, de sus fondos personales, entregará un millón de dólares que adeuda a la USFQ, fondos que serán utilizados para mejorar la capacidad instalada de la Universidad.
“Estas muchachas y muchachas son de primera calidad y van a ser el modelo que estoy buscando para la educación ecuatoriana”, dijo Correa según el boletín.
Manifestó también que Correa ha decidido pedir perdón por todas sus equivocaciones y que, además, jura ante el altar de la patria que nunca más injuriará a los ecuatorianos y que en lugar de bestias salvajes los periodistas ecuatorianos serán considerados de ahora en adelante sus mejores amigos, por lo que les rinde absoluta pleitesía.


-------------- Mayor información-----------------

USFQ
Oficina de Relaciones Públicas
Anacleto Sinforoso Duchicela
Fono 2345678
Celular 098765436
Email muycomplacido@usfq.edu.ec
Web www.usfq.edu.ec


INFORMACION COMPLEMENTARIA
1. Listado completo de los estudiantes del curso de Redacción Aplicada, verano 2007, Colegio de Tecnologías, con sus emails y blogs
2. Se anexan cuatro fotografías con sus correspondientes pies
3. Un video sobre las practicas estudiantiles esta disponible en el sitio http://www.youtube.com/my_videos_edit?video_id=wHYa3ovcCMo




NOTICIA

Presidente Rafael Correa se reconcilia con su Universidad

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Durante un acto de masas en la plaza de San Francisco, el presidente ecuatoriano Rafael Correa pidió disculpas por los agravios que pronunció hace algunas semanas contra la casa de estudios en la que fue profesor por varios años.

Como un reconocimiento al excelente trabajo que cumple la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), en la cátedra de Redaccion Aplicada del Colegio de Tecnologías, el presidente Rafael Correa, anunció su decisión de dar por terminado su conflicto personal con esa casa de estudio, dijo un informe oficial.
Un boletín de prensa de la USFQ precisó que Correa puso a disposición del Canciller Santiago Gangotena, la suma de un millón de dólares, para cancelar la deuda que tenía pendiente como resultado de los estudios de postgrado que realizó en Estados Unidos hace una década, con los auspicios de la San Francisco.
“Admito que me equivoqué y que injurié a mi querida USFQ, motivado por el terrible complejo de inferioridad que siento, como resultado de una infancia y juventud llenas de frustraciones, limitaciones y amarguras que, en un momento, me llevaron al borde del suicidio”, precisó Correa según el boletín.

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Escudo de la USFQ condecorado por el Presidente Correa con la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz

El boletín de prensa dijo que por decisión del Primer Mandatario, las armas nobiliarias de la Universidad recibieron la máxima condecoración que otorga el gobierno ecuatoriano

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Un ángulo de un aula moderna que será instalada en la USFQ, para la cátedra de Redacción Aplicada y que se financierá con los fondos entregados por el gobierno ecuatoriano

Según se informó Correa cambió completamente de opinión al conocer el desarrollo del curso de verano, 2006-2007, de la cátedra de Redacción Aplicada, en el Colegio de Tecnologías, cuyo nivel académico supera los estándares internacionales para ese tipo de especializaciones

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Una parte de los alumnos de Redacción Aplicada empeñados en el desarrollo de una jornada educativa

“Estas muchachas y muchachas son de primera calidad y van a ser el modelo que estoy buscando para la educación ecuatoriana”, dijo Correa según el boletín de prensa.

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Otro ángulo del aula de Redacción Aplicada

Manifestó también que ha decidido pedir perdón por todas sus equivocaciones y que, además, jura ante el altar de la patria que nunca más injuriará a los ecuatorianos y que en lugar de bestias salvajes los periodistas ecuatorianos son de ahora en adelante sus mejores amigos, por lo que les rinde absoluta pleitesía.

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Muchachas y muchachos en clase de Redacción Aplicada preparan el boletín de prensa que permitió elaborar esta información. Se indicó que por razones de seguridad no se proporcionaba la identidad de los estudiantes que aparecen en las fotografías.


El video

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El video, que está disponible en el sitio http://www.youtube.com/my_videos_edit?video_id=wHYa3ovcCMo relata una clase práctica con los estudiantes sobre las maravillas del marketing

Post de actualozacion

Este es un post de actualizacion ingresado el 8 de julio de 2007, param mantener operativo el blog

sábado, noviembre 18, 2006

Post de actualización

Este es un post de actualización, para mantener operativo al blog

El Editor

viernes, junio 23, 2006

Saludo a los estudiantes de la USFQ

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Estamos en el curso de verano en la USFQ, concretamente, en Redacción Aplicada del Colegio de Tecnologias.
Usaremos este blog para nuestras actividades didacticas

domingo, enero 01, 2006

Saludo a la comunidad weblog

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Veo complacido que este weblog abierto para intercambiar con los alumnos de la USFQ, continua abierto.

Esta es una buena novedad.

Acabo de concluir el curso sobre Generos Periodisticos dictado en el primer semestre 2004-2005 del

Colegio de Tecnologias.

Fue un buen curso. Comparto con todos el Syllabus desarrollado:

SYLLABUS PARA EL CURSO DE GÉNEROS PERIODÍSTICOS
Datos del curso
Fecha de hoy dd/mm/yy: 06/09/04
Colegio: Colegio de Tecnologías
Materia (código y nombre): REP221CC-Géneros Periodísticos
Profesor: Jorge Aguirre Charvet
Semestre: Primer Semestre 2004-2005
Horario: M18-21
Paralelo: 1
Pre-requisito: Los estudiantes deben seguir el Código de Honor descrito en el Catálogo
Descripción del Curso:
La actividad de relaciones públicas, como la de comunicación en general, implica la necesidad de conocer los mecanismos para hacer trascendente, a un público global o específico, un mensaje determinado. El curso desarrollará las formas básicas de "escribir" informativamente para periódico, radio, televisión, agencias internacionales de noticias e Internet y los mecanismos útiles para que esos productos lleguen a esos medios, ya que de lo contrario se quedarán en simples mensajes sin audiencia
Objetivos específicos
Desarrollar con los estudiantes, en la teoría y en la práctica intensiva, el aprendizaje de cómo redactar la noticia, el pie de fotografía, gráfico o infografía; la entrevista, la crónica, el reportaje, el artículo firmado, el editorial, en fin, todas las formas en que puede presentarse el hecho o acontecimiento en prensa, radio, televisión, agencia o en la web. A más de aconsejarle cómo elaborar técnicamente la información, el estudiante recibirá capacitación sobre los mecanismos más útiles que tiene un relacionador público para que su mensaje llegue a los diferentes medios de comunicación social.

Contenido del curso
Semana 1
Septiembre 1
Contenido: Presentación y explicación general del curso

Semana 2
Septiembre 8
Contenido: Lectura y consideración del "Syllabus"
Redacción de prueba

Semana 3
Septiembre 15
Contenido: Análisis de prensa
La noticia: elementos, estructura, contenido
Trabajo en clase
Trabajo práctico

Semana 4
Septiembre 22
Contenido Análisis de prensa
La noticia: antetítulo, título, subtítulo, intertítulo
Trabajo en clase


Semana 5
Septiembre 29
Contenido Análisis de prensa
La fotografía, el gráfico, la infografía
Trabajo en clase
Trabajo práctico

Semana 6
Octubre 6
Contenido PRUEBA

Semana 7
Octubre 13
Contenido Análisis de prensa
La noticia para radio: presentación, duración, contenido
Trabajo en clase

Semana 8
Octubre 20
Contenido Análisis de prensa
La noticia para televisión: presentación, duración, contenido
Trabajo en clase
Trabajo práctico

Semana 9
Octubre 27
Contenido Análisis de prensa
La entrevista para prensa, radio, TV, agencia, web
Trabajo en clase

Semana 10
Noviembre 10
Contenido Análisis de prensa
El reportaje para prensa, radio, TV, agencia, web
Trabajo en clase
Trabajo práctico

Semana 11
Noviembre 17
Contenido Análisis de prensa
La crónica para prensa, radio, TV, agencia, web
Trabajo en clase

Semana 12
Noviembre 24
Contenido PRUEBA y Publicaciones

Semana 13
Diciembre 1
Contenido Análisis de prensa
El artículo de opinión en prensa, radio, TV, agencias, web
Trabajo en clase
Trabajo práctico

Semana 14
Diciembre 8
Contenido Análisis de prensa
El weblog
Trabajo en clase

Semana 15
Diciembre 15
Contenido EXAMEN FINAL

Semana 16
Diciembre 22
Contenido Presentación de notas

Textos requeridos:
Géneros periodísticos
Juan Gargurevich
Ediciones CIESPAL
Colección Intiyán

Bibliografía:
Redacción Periodística
Hernán Rodríguez Castelo
Ediciones CIESPAL
Colección Intiyán

El reportero profesional
Stanley Johnson y Julian Harris
Editorial Trillas

Metodología:
Tras un breve análisis de la prensa diaria, cada jornada del curso partirá de una instrucción teórica utilizando las herramientas del Power Point y, inmediatamente, habrá un trabajo en clase sobre la materia tratada. En el transcurso del curso se ordenarán cinco trabajos prácticos para su elaboración fuera del aula. El estudiante deberá reunir en un file los trabajos en clase y los trabajos prácticos. De ser posible y existir en tiempo suficiente, la corrección de unos y otros se efectuará en grupo. En el transcurso del curso se editara un periódico utilizando las herramientas del Word y cada estudiante abrirá un weblog.
Solamente la práctica continua de la redacción periodística proporciona aptitud suficiente para conseguirla. El ejercicio mental que implica reducir todo un hecho noticioso en un párrafo de cuatro líneas y luego explicarlo en no más de cinco o seis párrafos, proporciona la capacidad suficiente para lograr una redacción periodista elemental. Igual cosa ocurre con el resto de géneros periodísticos.
Políticas del curso:
- Los trabajos deberán ser elaborados en tipo Times New Roman de 12 puntos, en cuartilla y media como máximo, en tamaño de papel A-4. Se los recibirá vía email, en disquete o en papel
- Se recomienda a los estudiantes concurrir a clase con un diario o periódico de su preferencia para análisis de prensa
- El aula se cerrará transcurridos los primeros 15 minutos del horario establecido
- Se precisa la asistencia de todos
- No se aceptarán trabajos ni exámenes atrasados
- Los celulares se apagarán en clase

Evaluación
- 30 puntos por participación en clase (análisis de prensa, participación propiamente dicha, trabajos en clase y asistencia)
- 30 puntos por los 5 trabajos prácticos, a seis puntos cada uno
- 10 puntos por la prueba de Octubre 6
- 10 puntos por la prueba de Noviembre 24
- 20 puntos por la prueba de Diciembre 15

Materiales
- Diarios o periódicos para análisis de prensa
- Pc o Laptop
- Disquete´s o cd´s

Currículum resumido del profesor
Jorge Aguirre Charvet
Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Central del Ecuador (1975). Diplomado por la Facultad de Ciencias de la Información, Universidad de Navarra, Pamplona, España (1978) y College of Communication International Office and Institute of Latin American Studies, The University of Texas at Austin, Estados Unidos (1983).
Actividad periodística ininterrumpida, desde 1965 hasta 1994, en prensa y televisión de Ecuador y en las agencias de prensa internacional EFE y Reuters. Trabaja actualmente en la revista Chasqui del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) y ha dictado cursos en los Colegios de Comunicación y Tecnologías de la USFQ.

Datos de contacto del profesor
Oficina: Almagro N32-133 y Andrade Marín
Teléfono: 2506149 - 2548011
Casa: 2908036 - 2903670
Cel: 097097606
E-mail: jaguirrech@usa.com - chasqui@ciespal.net
Weblog: www.JorgeAguirreCh.blogspot.com
Horario: Lunes a Viernes 09h00 a 17h00

La paz tiene adversarios

El primer ministro israelí Ariel Sharon y el líder palestino Mahmud Abas chocaron con la oposición en sus respectivos campos el miércoles, luego de anunciar el cese de la violencia en la cumbre de Charm el Cheij.

Del lado israelí, la ofensiva provino del ministro de Relaciones Exteriores, Sylvan Shalom, quien encabezó una campaña para organizar un referéndum sobre la retirada de la franja de Gaza. Sharon se opone enérgicamente a dicho referéndum.

Entre los palestinos, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) y la Yihad Islámica moderaron el optimismo causando cuando el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, anunció durante la cumbre el fin de la violencia contra los israelíes.

Este anuncio "sólo expresa la posición de la Autoridad Palestina. No expresa las posiciones de los movimientos palestinos", declaró a la AFP en Gaza Muchir al Masri, portavoz del Hamas.

"El Hamas mantiene su posición, que no ha cambiado: no habrá una verdadera tregua con Israel sin una verdadera contrapartida", añadió.
"Nosotros actuaremos frente a la tregua en función del compromiso del enemigo sionista en favor de nuestras condiciones, comenzando por la liberación de todos los prisioneros y detenidos" palestinos, declaró.

Liberarán a 344 prisioneros

Las autoridades penitenciarias israelíes han anunciado a 344 prisioneros palestinos detenidos en Ketziot (sur de Israel) que van a ser liberados la próxima semana.
Como gesto de buena voluntad, Israel anunció que prevé liberar a unos 900 prisioneros palestinos, 500 de ellos en los próximos días.

Ninguno de los palestinos que recuperarán pronto su libertad ha cometido delitos de sangre. Alrededor de 8.000 palestinos se encuentran

Panorama

Muy difíciles la paz

Luego de un acuerdo concluido el 21 de enero pasado con Abas, varios grupos armados radicales, incluyendo al Hamas, se comprometieron a respetar "un período de calma".

Eso significaba poner fin a sus ataques contra los israelíes.

Por el momento, estas organizaciones radicales no han cuestionado ese acuerdo ni reanudado sus atentados anti-israelíes.

viernes, octubre 28, 2005

Saludo

Hola amigos.
Comparto con ustedes información gráfica sobre los asistentes a un curso que dicté en Quinindé, provincia de Esmeraldas sobre redacción periodística

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Los asistentes al curso

viernes, agosto 26, 2005

Quito, a la sombra de un volcán

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Quito, la capital de Ecuador, está asentada al pie de un volcán activo, el Pichincha. La gráfica recoge una de las últimas erupciones de la montaña.

lunes, junio 20, 2005

EL MÁS GRANDIOSO ESPECTÁCULO DEL CINE SIGUE DANDO DE QUE HABLAR

El aparecimiento del cine, hace algo más de un siglo, marco a más de una generación y con méritos recibió y aun ostenta, el calificativo de séptimo arte. Su espectacularidad y la capacidad que tiene para entretener a hombres y mujeres de todas las edades, desbordó a otras actividades humanas como el intercambio simple y llano entre personas, el deporte, los viajes o aquella de reunirse en rueda de amigos o de familia para escuchar ese otro famoso producto de la inventiva humana, la radio.
En nuestro país, al igual que en el resto del mundo, el aparecimiento del cine y su desarrollo coincidió, generacionalmente hablando, con la de nuestros padres y abuelos. En el campo y las ciudades, se convirtió en un verdadero rito aquel de “ir al cine”, los domingo o días de estreno en las grandes urbes y, en los pueblos, cuando el sonar de la campana, la sirena o alguna otra forma de convocar a la población, le hacía saber que había llegado la película y era mal visto el no concurrir para admirarla.
El cinematógrafo formó autenticas riadas de cinéfilos -gran cantidad de los cuales aun sobreviven- que podían dejar de comer pero que no podían perderse la última cinta de sus más admiradas estrellas, que igual les hacían llorar que reír, pero que, de todas formas, les divertían. Primero fue el cine mudo al que en la penumbra daba un fondo musical un pianista, luego llegó al sonido y, poco después, el color, que se combinaron grandiosamente hasta llegar al fenómeno envolvente de la actualidad.
A la fecha, nuestros abuelos, de resucitar, quedarían sorprendidos de la sorpresa que les produciría el descubrir que la gran sala de cine puede hoy trasladarse con facilidad a cada una de las casas o departamentos en que vivimos, gracias a los cada vez más sofisticados artilugios y aparatos, que reproducen por igual cintas clásicas almacenadas en unos frágiles discos plásticos que simulan ser de metal o el último estreno y que pueden ser adquiridas con facilidad en calles y veredas.
Pero el cine, en si, ha cambiado y en forma espectacular. La forma épica como el ruso Sergi Eisenstein filmó en 1925 su Acorazado Potëmkin se me viene a la memoria. El tema de los efectos especiales aún estaba por descubrirse y desarrollarse y los directores de la época se veían en figurillas para contar en lenguaje cinematográfico acontecimientos de magnitud. Improvisaban procedimientos, jugaban con la inventiva y magistralmente trasladaban al espectador lo que querían relatar, provocando las sensaciones que querían provocar.
Ahora la ciencia de los efectos especiales es ampliamente conocida y cada día se descubren nuevos modos y maneras para aplicarlos. La cinta Viaje fantástico, aquella en la que un grupo de investigadores penetran en un submarino al interior de un cuerpo humano -tras ser convertidos en un corpúsculo totalmente invisible, lógicamente- es un clásico de los efectos especiales, ya que sus expertos montaron una escenografía especial copia perfecta de la anatomía interna de un hombre cualquiera.
Toda la saga de Parque jurásico, Viaje a las estrellas y Harry Potter, por mencionar solo tres ejemplos, abruman al espectador por la diversidad y encanto de los efectos especiales que se usan. Son escenas clásicas aquella del mago infantil Potter, en la que con sus amigos “viaja” raudo por las nubes en un automóvil compacto o aquella en la que juegan en el aire un partido de polo, montando, en lugar de en centauros voladores, en vulgares escobas, como aquellas que se adjudica son de uso exclusivo de las brujas.
Tras ver esos engendros fantásticos del cine, aquel que vive por y para el cine, debe mantenerse atento. En cualquier momento canales temáticos de la televisión de cable, presentan reportajes especiales bajo la denominación genérica de Como se filmó…….(tal o cual película) y viéndolos cualquier mortal descubre admirado, sin moverse de la casa, como se llevó a la pantalla tal o cual escena que raya en lo imposible.
En Golden Eye, de la saga de James Bond, el actor Pierce Brosnan salta en motocicleta desde un enorme acantilado y tras desmontar de su caballo de metal ocupa el único asiento de una avioneta que se iba a pique sin pasajeros y logra salvarse. En Die another day, de la misma serie, un complicado mecanismo convierte a la noche en día, utilizando la tecnología satelitaria combinada con espejos reflectantes que reorientan el fulgor del sol.
En esas y en una enorme cantidad de cintas, si no en todas, la presencia de los efectos especiales es una constante permanente, como lo son la de los extras, aquellas personas y también animales que en escenas de riesgo reemplazan a las primerísimas figuras. Y el uso de los extras tiene su explicación en las enormes inversiones que se realizan para filmar una película y que no pueden peligrar porque el artista estelar sufra una rotura en uno de sus miembros o simplemente fallezca y todo se tenga que cancelarse con la pérdida consiguiente, pero del dinero.
Perdón, perdón, me aparte del tema, pero es casi imposible no dedicar unos cortos párrafos a aquello en que se ha convertido el cine primitivo de los hermanos Lumière y de Thomas Alva Edison. Plataformas -al decir de los técnicos- como el programa Adobe After Effects son utilizados para jugar con las imágenes y darles las más insospechadas características, asombrando al espectador que se hunde en su butaca porque -literalmente- el cielo se le cae encima.
Es que a los efectos especiales, es decir al juego que se hace de imágenes y sonidos para mejorar una toma determinada, se une el recurso informático que trastoca todo y que, si es necesario, reemplaza al elemento humano, hombre o mujer, por entes fabricados por la computadora que circulan por el escenario haciendo todo aquello que el entendido que la maneja quiera que haga o diga. Y a todo eso se suma recursos de sonido como el Dolby Digital o la multiplicidad de parlantes interconectados que conmueven por completo sin ser escandalosos..
Una película reciente -Simone- que muchos la consideran irreal, es el mejor ejemplo de lo dicho. Un director frustrado interpretado por Al Pacino, cansado de la superficialidad y banalidad de las artistas de carne y hueso, fabrica con la computadora una perfecta y a su gusto y la convierte en la preferida del mundo entero. Es que con la computadora las arrugas desaparecen y la vejez no existe, aunque si el argumento lo precisa, esas realidades-irreales pueden trastocarse.
En el pasado se decía que los ejecutivos de la Avenida Madison, en Nueva York, en donde se ubican las oficinas de las principales agencias de publicidad, eran los culpables de los gustos o aficiones del público consumidor en el mundo entero. Hoy son Bill Gates de la Microsoft, Steve Jobs de la Apple o los habitúes del Valle del Silicón en California, los que con sus recursos tecnológicos nos conducen a mundos fantásticos o, simplemente, inexplotados.
Y no solamente están en los Estados Unidos los que han convertido al espectáculo del cine en el asombroso espectáculo que es hoy. Muchas películas son filmadas con técnica existente en países tan disimiles como Japón y Hungría y en la última edición de los Premios Oscar, una grúa fabricada por un alemán en la República Checa, recibió la estatuílla dorada. Brasil, en tanto, es un emporio de la industria del cine pornográfico y los chinos producen un cine igual de fantástico.
En el interregno, aquí, las grandes salas de cine se quedaron sin público. El ir al cine pasó de moda, primero por culpa de la televisión que llevó a la comodidad del hogar, el espectáculo total de la imagen y el sonido y, muy recientemente por el impacto de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, “tics” como las dicen, focalizadas en el betamax, el VHS, la computadora, el VCD, los portátiles, las palm y hasta el celular y el reloj de muñequera.
A la fecha los grandes puntos de reunión citadinos para ver cine se han convertidos en centro de culto de iglesias evangélicas y similares, que compiten en concurrencia con los grandes templos católicos -construídos esos sí para rezos y devociones- los que poco a poco han ido perdiendo asistentes, en especial jóvenes y niños, ya que únicamente son ancianos o gente de edad madura los habitúes de los otrora imanes que atraían a muchedumbres anhelosas de oír a sacros oradores o asistir a ceremoniales majestuosos.
En Quito el fenómeno es muy singular: entre las pocas salas que sobreviven de la época dorada del cine, están dos que se especializan en el cine para adultos o triple X y cuyos habitúes son, en gran número, menores de edad que concurren a esos antros que muy pocos no han visitado por lo menos en una ocasión en su vida, para aprender o desaprender los comportamientos solitarios, en pareja o en grupo, que caracterizan a la especie humana en su difícil tránsito por la tierra.
Las salas que exhiben el mal llamado “cine para adultos”, obtienen pingues beneficios y eso les permite importar material nuevo de las grandes centros de esa industria o repetir viejas cintas, cuyo atractivo se mide por la mayor o menor prodigalidad en mostrar redondeces o recovecos, abultamientos o excrecencias; por el vocabulario atrevido o en segundo sentido; por el humor subido de tono y extremadamente picaresco. En resumen, un cine que, aunque bastante mediocre, tiene su público con derecho a gozar de él.
Mientras tanto ha eclosionado un muy particular centro de exhibición de cine del bueno. Por un lado han aparecido salas en las que se presentan películas no comerciales y de grandes directores, que tienen su público, al que atrae el cine artístico y de buen gusto y no los bodrios que combinan su espectacularidad con argumentos repetitivos, sobre los conflictos entre el bien y el mal, el amor y el desamor, la fuerza y la debilidad, la alegría y la tristeza, la amistad y la soledad, etc.
Otros centros de reunión para ver cine son aquellos que combinan, simultáneamente, salas pequeñas en las que se proyectan, al mismo tiempo, diferentes películas en las que el negocio no deriva de lo cinematográfico sino de dar de comer. El balance de utilidades registra en menor porcentaje el rubro de los boletos vendidos, en tanto que las utilidades voluminosas provienen de los renglones relacionados con las ventas de palomitas de maíz, bebidas, emparedados o los más diversos dulces y confites.
Los fines de semana, esos multi-cines, en las cuatro puntos cardinales de la ciudad, reciben la visita de enormes cantidades de gente, que aprovechan para entablar amistades, intercambiar impresiones, observar o censurar modas o formas de vida, consumir las más diversas especialidades de la comida basura y, en último termino, para mirar la más reciente película enviada por los grandes centros de producción de cine y que se estrenan simultáneamente en diferentes rumbos y países.
Al mismo tiempo en cientos de hogares, la misma película puede ser vista por grandes y chicos en sus DVD o computadoras. Una multitud de vendedores recibieron con anticipación, de centros clandestinos de distribución, los CD´s con el último estreno para comercializarlos en abundancia a precios mínimos en comparación con aquellos que cobran las salas públicas de exhibición. El tráfico ilegal de se tipo de cine se hace a vista y paciencia de las autoridades y, muchas veces, muy cerca de sus oficinas y dependencias.
Lo ocurrido con La pasión de el Cristo de Mel Gibson en 2004 o con La venganza del Sith de la saga de Star Wars en 2005 fueron sucesos notables que marcan la pauta de los tiempos que se viven. En su momento, ambas películas aún no habían sido estrenadas en los Estados Unidos, pero ya podían alquilarse o comprarse localmente copias que, aunque no perfectas, permitían hacerse una idea de lo que la película relataba y como y con medios se lo hacía. El tráfico bajo cuerda de esos materiales es increíble, sin que nadie haga cosa alguna para enfrentarlo.
Quien tiene al cine y después a la buena música como sus principales aficiones, ha encontrado en la industria del CD ilegal la fuente de tempranas emociones. En su tiempo se leía sobre la espectacularidad de la película Los diez mandamientos o sobre la sonoridad del último simple de Burt Bacarach que a nuestros países llegaban tarde, mal o nunca. Ahora accedemos rápidamente a El painista de Roman Polanski en cine o al más reciente éxito de Toby Keith, en música y, es preciso reconocerlo, a precios cómodos en nuestra dolarizada economía..
Pero respecto a las primeras, hay películas y películas y hay que saber donde comprarlas. Las adquiridas en veredas o de ambulantes son oscuras porque han sido grabadas subrepticiamente en grandes salas de cine del país o del extranjero. Quien las compra corre el riesgo de ver de improviso cruzarse en la pantalla a espectadores, oír toses, risas o quejidos o asombrarse al escuchar gritos repentinos, extraños por completo al filme, pero cuyos responsables son vecinos de quienes, cámara en mano, graban el filme en la oscuridad de una sala.
Los negocios bien asentados de venta de películas piratas, lo hacen con material de mejor calidad, porque de lo contrario el comprador que constate un producto malo o deficiente regresará a reclamar. Esos negocios -con mejor tecnología- bajan u obtienen las películas del Internet o copian y distribuyen -asómbrese el mundo- cintas que fueron editadas para concursos de cine, compañías de aviación o centros especializados de exhibición, lo que se evidencia en leyendas que cada cierto tiempo se muestran en la película.
Y así, el más grandioso espectáculo del cine sigue dando de que hablar y nunca dejará de hacerlo.
© Jorge Aguirre Charvet, 2005

jueves, mayo 26, 2005

Saludos a todos

Saluditos
Saluditos
Saluditos
Saluditos
Saluditos